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Cantivy IA

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Describe lo que quieres en español. Cantivy compone, arregla y entrega una pista completa, lista para usar.

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Estilos brasileños auténticos

Sertanejo, gospel, forró, MPB, pagode y mucho más. El modelo fue entrenado con el sonido de Brasil, no con configuraciones predeterminadas estadounidenses.

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Generación en segundos

Escribe un prompt como "forró animado para una fiesta junina" y recibe letra, melodía y arreglo completo en menos de 30 segundos.

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Descarga en MP3, WAV o stems separados. Úsalos en videos, presentaciones y podcasts, sin regalías ni restricciones.

Miles de creadores ya usan Cantivy

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Al terminar esta página tendrás un ejercicio musical grabado, no solo una lista de posibilidades. En unos 15 minutos puedes afinar el instrumento, elegir una tonalidad, marcar un tempo, probar cuatro acordes y registrar una melodía de cuatro compases.

Cantivy todavía no convierte un texto en una pista terminada con voz, letra, arreglo, mezcla y masterización. La propuesta actual es más directa: ayudarte a crear, probar y estudiar música en el navegador. Las herramientas funcionan con la página abierta y dependen del dispositivo, el micrófono, el navegador, el ruido del entorno y la conexión disponible.

Si buscabas crear música con IA, un generador de música con IA o crear música góspel con IA, encontrarás un camino práctico sin promesas exageradas. La inteligencia artificial puede apoyar tus decisiones y generar alternativas, pero todavía necesitas elegir el tempo, tocar los acordes, cantar la melodía y escuchar cada cambio. El resultado empieza a adquirir identidad cuando tus decisiones aparecen en el fragmento grabado.

Lo que Cantivy hace hoy, sin prometer el futuro

Cantivy reúne siete herramientas para tareas musicales específicas: afinar, localizar notas, probar acordes, marcar el pulso, consultar escalas, organizar el campo armónico y transportar una secuencia. Puedes usar todo desde el navegador, sin instalar una estación de trabajo para hacer un primer borrador.

Esto es diferente de un servicio que recibe la frase “crea una canción góspel en Sol mayor” y devuelve una canción terminada. Hoy, Cantivy no ofrece ese generador automático de canciones completas. Tampoco promete crear voz, letra, arreglo, mezcla o masterización a partir de una instrucción.

Se están desarrollando recursos que pueden acercar estas herramientas a procesos asistidos por inteligencia artificial. Como esas funciones todavía no están disponibles, no tomes esta página como un anuncio de lanzamiento. Usa lo que ya existe para tomar decisiones verificables: elige Sol mayor u otra tonalidad, marca 68 o 104 BPM, prueba una secuencia de tres o cuatro acordes y graba el resultado durante 30 segundos.

Un buen primer objetivo debe ser pequeño. En lugar de intentar producir una canción completa, crea una introducción de cuatro compases. Después, compara dos versiones y anota la diferencia. Puedes cambiar solo el tempo, el último acorde, la inversión o el registro de la melodía.

Siete herramientas que funcionan en el navegador

La primera herramienta es el afinador. Usa el micrófono del dispositivo para comparar el sonido captado con una referencia de altura. La respuesta depende del entorno, el micrófono, el volumen del instrumento y la distancia entre la fuente sonora y el dispositivo. Para comenzar, cierra otras pestañas que puedan usar el micrófono, colócate aproximadamente a 30 centímetros del celular y comprueba las seis cuerdas de la guitarra una por una en el afinador de guitarra en línea. La afinación estándar es Mi, La, Re, Sol, Si y Mi, de la sexta a la primera cuerda. Si aparece una lectura cercana a 82.41 Hz para el Mi grave, toca de nuevo y confírmala con el oído.

La segunda herramienta es el piano virtual. Úsalo para localizar notas, probar una melodía y comparar intervalos. Toca Sol, La y Si para crear un motivo breve en Sol mayor. La tercera es el generador de acordes, que ayuda a formar combinaciones dentro de una tonalidad. En Do mayor puedes probar I–V–vi–IV, representado por C–G–Am–F, sin necesidad de copiar la letra ni la cifra completa de una canción. Abre el piano virtual y después prueba el generador de acordes.

Las otras cuatro herramientas son el metrónomo, el generador de escalas, el consultor del campo armónico y el transpositor. Usa el metrónomo entre 60 y 72 BPM para una balada o un canto contemplativo, y entre 90 y 110 BPM para probar una idea de cumbia. Las escalas muestran las notas disponibles. El campo armónico organiza los acordes de una tonalidad. El transpositor lleva la misma idea de Re a Mi, Fa u otra tonalidad sin exigirte rehacer todo el análisis.

Haz esta prueba ahora: elige una tonalidad, toca cuatro acordes durante cuatro tiempos cada uno, marca 68 BPM y graba el fragmento. Después, transpón la secuencia dos semitonos hacia arriba. Si tu voz queda forzada, vuelve a la tonalidad anterior. La herramienta ofrece el cambio; tu oído decide si funciona.

Para quién fue creado

Este material es para quienes empezaron a tocar guitarra, teclado u otro instrumento y todavía se pierden al elegir acordes. También sirve para quienes escriben melodías en el celular, producen demos sencillos o quieren probar una idea antes de abrir una estación de trabajo. No necesitas leer partituras. Basta con reconocer notas, contar tiempos y registrar lo que escuchaste.

Si tocas baladas románticas, usa el generador de acordes para probar una base en Sol mayor. Toca cada acorde durante dos compases y deja espacio para la voz. Graba una melodía con cinco o seis notas antes de añadir adornos. Un cambio de registro en el coro puede funcionar mejor que una secuencia con muchos acordes.

Si tocas cumbia, marca entre 90 y 110 BPM antes de pensar en el patrón rítmico. Prueba 104 BPM, toca una secuencia breve y cuenta “1, 2, 3, 4” sin acelerar. Después, imagina el bajo marcando los tiempos y la percusión respondiendo a la voz. El ejercicio separa el problema del pulso del problema del arreglo.

En bachata, el foco puede estar en la división rítmica y el paso entre acordes. Toca solo dos acordes durante ocho compases y varía la mano derecha. Si la base funciona con dos acordes, añade un tercero. Así no confundes una dificultad rítmica con una dificultad armónica.

Quien busca crear música góspel con IA también puede empezar por una tonalidad cómoda para la voz, como Sol, La o Mi mayor. Prueba una progresión de cuatro acordes entre 60 y 72 BPM. Cantivy no genera una canción góspel terminada. Ofrece apoyo para que crees una base, analices el movimiento armónico y desarrolles una idea propia sin copiar la letra ni la cifra completa de una obra protegida.

Cómo encaja la creación con IA en el trabajo de quien ya toca

Para quien ya toca, la inteligencia artificial funciona mejor como apoyo para tomar decisiones que como sustituta del músico. Puedes pedir sugerencias de tempo, comparar modos, organizar referencias o revisar una progresión. Después, toca la idea y comprueba si combina con la melodía, el registro de la voz y el estilo elegido.

Usa un flujo de seis etapas. Primero, graba en el celular cuatro compases tocados a 82 BPM. Segundo, identifica la tonalidad probable. Tercero, comprueba los acordes en el generador. Cuarto, prueba dos variaciones en el piano virtual. Quinto, canta la misma melodía sobre cada versión. Sexto, elige un cambio y vuelve a grabar. Si el pasaje parece detenido, modifica solo un elemento: bajo, inversión, duración del acorde o tempo.

Este control evita una evaluación confusa. Si cambias cuatro acordes, aceleras de 68 a 104 BPM y modificas la melodía al mismo tiempo, no sabrás qué decisión mejoró el fragmento. Haz un cambio por grabación. Nombra los archivos como “idea-68bpm”, “idea-76bpm” e “idea-inversion”. En 10 minutos tendrás material comparable.

El oído sigue siendo el criterio final. Una sugerencia puede parecer correcta en el papel y resultar incómoda cuando cantas. En rock en español, una nota de paso puede cambiar el carácter de un acorde. En un canto, el espacio entre las frases puede comunicar más que una secuencia llena de acordes. Usa la tecnología para generar opciones, no para aceptar cualquier resultado sin escucharlo.

Géneros latinoamericanos y por qué cambian el resultado

El género define decisiones que una instrucción genérica suele ocultar. Una cumbia exige atención al pulso, al diseño del bajo y a la respuesta imaginada de la percusión. Una balada romántica puede depender del espacio entre la voz y la guitarra. La bachata requiere cuidado con la división rítmica, las síncopas y la función de cada instrumento. Por eso, decir solo “crea una canción latinoamericana” no orienta lo suficiente.

Antes de elegir acordes, describe tres cosas: tempo, formación e intención. Anota, por ejemplo, “góspel congregacional en 68 BPM, voz masculina, teclado y guitarra” o “cumbia en 104 BPM, melodía breve, percusión y bajo marcado”. Para una bachata, escribe “92 BPM, dos acordes en la estrofa, voz al frente y variación de la mano derecha”. Después, consulta los géneros musicales latinoamericanos para comparar características de ritmos, instrumentos y formas de acompañamiento.

En rock en español puedes probar acordes con séptima mayor, inversiones y movimientos de bajo. En la bachata, trabaja una secuencia breve con variaciones rítmicas. En la balada romántica, prueba una melodía de pocas notas y cambia el registro en el segundo fragmento. En la cumbia, compara 96 y 104 BPM sin modificar los acordes. La herramienta ayuda a probar, pero la identidad surge de las decisiones específicas que tomas para cada género.

Haz una ficha antes de abrir cualquier herramienta: género, BPM, tonalidad, instrumento principal y duración del fragmento. Un ejemplo completo sería “balada romántica, 82 BPM, Sol mayor, guitarra, cuatro compases”. Esta ficha convierte una intención amplia en un ejercicio que puedes ejecutar y revisar.

Por dónde empezar en cinco minutos

En el primer minuto, afina el instrumento y elige una tonalidad cómoda. Toca la nota principal y cántala durante tres segundos. Si tu voz queda demasiado grave o demasiado aguda, usa el transpositor para probar otra tonalidad. En la guitarra, comprueba las seis cuerdas; en el teclado, toca la tónica y la tercera para sentir el centro de la tonalidad.

En el segundo minuto, define un tempo con el metrónomo. Usa 68 BPM para una idea más contemplativa, 82 BPM para una balada romántica o 104 BPM para un patrón de cumbia más animado. Cuenta cuatro tiempos antes de comenzar. No intentes resolver el arreglo, la letra y la grabación al mismo tiempo.

En el tercer minuto, abre el generador de acordes y elige tres o cuatro acordes dentro de la tonalidad. Prueba I–V–vi–IV. Después, cambia solo el último acorde por vi o IV. Toca cada acorde durante cuatro tiempos y observa si la secuencia regresa naturalmente al primer acorde.

En el cuarto minuto, toca la secuencia en el piano virtual o en tu instrumento. Graba una melodía de cuatro compases, aunque tenga solo tres notas. Comienza con la tónica en el primer tiempo y prueba la tercera o la quinta en el segundo compás. No corrijas todo durante la primera grabación.

En el quinto minuto, escucha la grabación dos veces y escribe una decisión: mantener, simplificar o cambiar. Si la melodía no cabe en tu voz, transpón la secuencia. Si la base está detenida, modifica el ritmo antes de añadir acordes. Si quieres estudiar el motivo de la secuencia, busca las clases gratuitas de música. Para seguir practicando, lee los artículos de Cantivy y consulta los planes y precios cuando necesites saber qué está disponible en la plataforma.

Ejercicio de 20 minutos para convertir una idea en demo

Reserva los primeros cinco minutos para la afinación, la tonalidad y el tempo. Durante los cinco minutos siguientes, crea dos secuencias. La primera puede usar I–V–vi–IV. La segunda puede conservar los dos primeros acordes y cambiar los dos últimos. Graba cada versión durante ocho compases, sin modificar el BPM.

Usa los cinco minutos siguientes para la melodía. Elige de tres a cinco notas de la escala. Canta una frase de dos compases y respóndela con otra frase de dos compases. Repite la misma idea una vez. Después, cambia solo la última nota para crear una sensación de cierre o continuidad.

En los cinco minutos finales, compara las grabaciones. Da una calificación de 1 a 5 a tres criterios: comodidad de la voz, claridad del pulso e interés de la secuencia. No tomes esa calificación como una evaluación artística definitiva. Sirve para decidir la siguiente prueba. Si la voz recibió 2, transpón. Si el pulso recibió 2, reduce la cantidad de cambios. Si la secuencia recibió 2, prueba otra inversión u otro acorde dentro del campo armónico.

Al terminar, guarda cuatro datos: tonalidad, BPM, secuencia y observación principal. Un registro como “Sol mayor, 76 BPM, G–D–Em–C, coro más cómodo en la segunda versión” te permite retomar el trabajo mañana sin empezar desde cero.

Resumen

Cantivy ya ofrece siete herramientas en el navegador para afinar, tocar, probar acordes, marcar el tempo, consultar escalas, organizar campos armónicos y transportar ideas. Puedes usar este conjunto como una mesa de trabajo para hacer borradores de composición y estudiar.

La creación con inteligencia artificial resulta más útil cuando combinas las sugerencias con una ejecución real. Toca la secuencia, canta la melodía, graba un fragmento y haz un cambio a la vez. El género elegido también debe aparecer en el tempo, el ritmo, el registro y la instrumentación.

Comienza con un objetivo que quepa en 15 o 20 minutos. Una melodía de cuatro compases ya permite evaluar la tonalidad, el pulso, el registro y el movimiento armónico. Después decides si vale la pena crear una estrofa, un coro o una introducción.

  • Afinar el instrumento con el micrófono del dispositivo y confirmar con el oído.
  • Elegir una tonalidad y un tempo con números concretos.
  • Probar una progresión de tres o cuatro acordes.
  • Grabar una melodía de cuatro compases.
  • Comparar dos versiones cambiando solo un elemento.
  • Registrar la tonalidad, el BPM, los acordes y la siguiente decisión.
  • Usar las herramientas para comparar opciones, no para sustituir la escucha.

Perguntas frequentes

¿Cantivy tiene un generador de música con IA?

Hoy, Cantivy no ofrece un generador que convierta un texto en una pista completa con voz, letra, arreglo, mezcla y masterización. La plataforma reúne siete herramientas de apoyo que funcionan en el navegador con la página abierta. Puedes crear una base, probar acordes, definir el tempo, consultar escalas, transportar una secuencia y desarrollar una melodía. Los recursos asistidos por inteligencia artificial están en construcción, pero todavía no deben considerarse disponibles.

¿Se puede crear música góspel con IA en Cantivy?

Puedes usar Cantivy para desarrollar una idea de música góspel, pero no para recibir una canción góspel terminada a partir de una instrucción. Elige una tonalidad cómoda, usa el metrónomo entre 60 y 72 BPM, prueba una progresión de tres o cuatro acordes y graba una melodía de cuatro compases. La herramienta apoya el proceso musical; la letra, la interpretación y las decisiones de arreglo siguen estando en tus manos.

¿Las herramientas funcionan en el celular?

Sí, funcionan en el navegador del celular, la tableta o la computadora, siempre que la página esté abierta. En el afinador, el resultado depende de la calidad del micrófono, el ruido del entorno, el volumen del instrumento y la distancia hasta el dispositivo. Usa un lugar silencioso, mantén el celular aproximadamente a 30 centímetros de la fuente sonora y evita tocar varios instrumentos al mismo tiempo. No consideres el afinador una medición de laboratorio: confirma también la afinación con el oído.

¿Necesito saber teoría musical para empezar?

No. Puedes comenzar eligiendo una tonalidad, tocando tres acordes y repitiendo una secuencia a un tempo definido. El piano virtual ayuda a localizar las notas, mientras que el generador de acordes muestra combinaciones posibles. Después aprenderás los nombres y las funciones de esos acordes. Un ejercicio sencillo usa Sol mayor, 68 BPM y G–D–Em–C durante cuatro compases. Registra lo que escuchaste y cambia solo una decisión a la vez.

¿Puedo hacer música en línea gratis con Cantivy?

Puedes acceder a las herramientas disponibles en el navegador y probar ideas musicales sin montar un estudio completo. La disponibilidad de cada recurso depende de la plataforma y del plan vigente. Cantivy no promete una pista terminada con producción profesional en pocos clics. Para saber qué está habilitado en este momento, consulta la página de planes y precios antes de organizar tu flujo de trabajo.

¿La inteligencia artificial sustituye a quien toca un instrumento?

No. Una herramienta puede sugerir acordes, tempos o caminos para una melodía, pero no conoce por completo tu intención, tu voz ni la manera en que tocas. Quien ejecuta puede percibir tensión, espacio, respiración y dinámica que una lista de sugerencias no resuelve por sí sola. Usa la tecnología para comparar posibilidades y acelerar borradores, manteniendo la decisión musical en tus manos.

¿Puedo crear una canción latinoamericana con estas herramientas?

Sí. Comienza definiendo el género, el tempo y la formación. Para una cumbia, prueba 104 BPM y piensa en bajo y percusión. Para una bachata, observa la división rítmica y prueba 92 BPM. Para una balada romántica, deja espacio para la voz y la guitarra y prueba 82 BPM. En rock en español, experimenta con inversiones, acordes con séptima mayor y notas de paso. Las herramientas no imponen un estilo terminado, pero te ayudan a probar las decisiones que caracterizan cada género.

¿Puedo copiar la letra o la cifra completa de una canción conocida?

No es una buena práctica reproducir letras o cifras completas de obras protegidas. Puedes estudiar una progresión armónica, analizar la forma, comparar tonalidades y crear una melodía propia. También puedes anotar relaciones como I–V–vi–IV, siempre que no publiques la obra completa de otra persona. Usa referencias latinoamericanas para entender decisiones de composición, no para reemplazar tu creación.

¿Cuál es el primer ejercicio que puedo hacer ahora?

Afina tu instrumento, elige Sol mayor y marca 68 BPM. Toca G, D, Em y C durante cuatro compases; después, graba una melodía usando solo las notas Sol, La y Si. Escucha el resultado dos veces. En el segundo intento, cambia únicamente el tempo a 76 BPM o sustituye el último acorde. Compara las grabaciones y conserva la versión que comunique mejor la idea. Anota la tonalidad, el BPM y el cambio elegido.